El primer caso de SIDA fue diagnosticado el 1 de diciembre del 1981, por lo que este 2021 se cumplen 40 años de ese histórico momento. Por esta razón, en 1988 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en el 1 de diciembre como el Día Mundial del SIDA.

Desde entonces, se conmemora cada “1 de diciembre” en todo el mundo con el fin de crear mayor conciencia del SIDA, fomentar su prevención y detección temprana, y lograr mejor comprensión como un problema de salud pública global.

Hoy es tan familiar esta condición, causada por la infección del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que ya la mayoría lo llama solo por sus siglas, SIDA, en vez de su nombre completo: Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

DIFERENCIA ENTRE VIH Y SIDA

El virus del VIH causa daños al sistema inmunológico, que es el que ayuda a combatir las infecciones. Por eso, cuando este no funciona bien, el cuerpo no tiene la capacidad de contrarrestar muchas de las enfermedades graves.

Las personas con el VIH tienen SIDA cuando sus sistemas inmunitarios se encuentran seriamente dañados o cuando se presentan infecciones relacionadas con el VIH o cáncer.

Debido a que puede tomar años para que los síntomas se presenten, muchas personas no saben que tienen el VIH y, durante este tiempo, pueden contagiar inconscientemente el virus a los demás.

Como la mayoría de las personas con el VIH parecen sanas, la única manera de saber que está contagiado es hacerse una prueba de sangre.

MODOS DE CONTAGIO

Existen distintas maneras por las cuales el VIH puede contagiarse:

• Por medio de las relaciones sexuales (vaginales, anales u orales) con una persona que tenga el VIH, tanto hombres como mujeres.

A través del contacto con la sangre de una persona infectada con el VIH. Esto puede suceder cuando se comparten jeringas o agujas, inyectándose accidentalmente con una aguja que contenga sangre de otra persona o al tener contacto con otros fluidos corporales que contengan sangre.

• Por una madre a su bebé durante el embarazo, trabajo de parto, parto o lactancia o al compartir alimentos previamente masticados.

• A través de sangre o productos derivados de la transfusión de sangre, trasplante de órganos o inseminación artificial. Esto es muy raro debido a que actualmente la donación de sangre, esperma, tejidos y órganos se somete a pruebas de detección rutinarias y del VIH.

Cualquier persona que practique alguno de estos comportamientos arriesgados debe someterse a una prueba del VIH. Recuerda que puede tomar varios meses que una prueba del VIH de un resultado positivo.

NO se puede contraer el VIH de las siguientes maneras:

• Saludar o abrazar a una persona con VIH o sentarse a su lado

• Comer alimentos preparados por una persona con VIH

• Compartir con una persona con VIH vasos, platos o utensilios de comer

• Por el aire, el agua en las piscinas o las picaduras de insectos.

TRATAMIENTOS DISPONIBLES

No existe cura para el VIH o el SIDA. Sin embargo, existen medicamentos que pueden ayudar a disminuir los síntomas, evitar que el virus se contagie a un bebé no nacido y ayudar a evitar infecciones adicionales en las personas con el VIH.

Iniciar el tratamiento de una infección por el VIH antes de que aparezcan los síntomas del SIDA es mucho más eficaz, por lo que es muy importante realizarse las pruebas lo más temprano posible. Si lo hace, puede comenzar el tratamiento rápidamente y permanecer saludable por muchos años.