Por Beverly Ramos / @Bevramos

Correr, para mí, ha sido terapéutico toda la vida. La pandemia solamente ha aumentado esa sensación de bienestar que siento al correr. Y no soy la única. Durante este año tan particular, la necesidad de estar afuera, despejar la mente y encontrar algún tipo de enfoque ha llevado a muchas otras personas a ejercitarse y disfrutar los beneficios que esto ofrece.

En lo personal, al no haber casi ninguna competencia al momento, correr se ha convertido en algo que hago por amor y para cuidar mi mente y mi cuerpo. Es casi una meditación y lo trato como algo sagrado. Mi recomendación es que te retes a quererte y a darte tiempo a través del ejercicio. Como dicen por ahí, es un “win/win”: encuentras una forma de despejarte y desconectarte de tanta ansiedad que nos rodea, mientras le das a tu cuerpo el mantenimiento que requiere para estar más saludable. Además, siempre que lo hagas con las debidas precauciones, hacer ejercicios te permite estar afuera en tiempos donde muchas otras actividades están limitadas. Hay infinidad de deportes y modalidades de actividad física. Encuentra una que te llame la atención y explórala. Verás como te sentirás más llen@ con solo tratarlo.

CONSEJOS PARA EMPEZAR A CAMINAR O CORRER

  • Si nunca has corrido, empieza caminando.
  • Trabaja con tiempos, no con distancias. Ponte metas de minutos y ve aumentando tus tiempos cuando sientas que el cuerpo te lo permite.
  • Metas demasiado agresivas no son recomendables. 3 días de ejercicio a la semana, si vienes de nunca ejercitarte, es un buen comienzo.
  • Sé estricto y disciplinado contigo mismo, celoso con el tiempo que le dedicas a ejercitar tu cuerpo.
  • A la medida que te sientas cómodo, ve aumentando el tiempo que caminas/corres.

Para atender mi salud tengo el plan Triple-S Directo, que me hace sentir segura dondequiera que esté.

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